En todos los quehaceres humanos es necesario utilizar las palabras. La gente habla y escribe continuamente para comunicarse con sus semejantes y su mensaje es mas efectivo cuando se expresa con claridad y precisión. Muchas veces se malogran los mejores propósitos porque somos incapaces de hacernos entender, al no explicar claramente nuestros planes, ideas, deseos o sentimientos. Son pocas las personas que hacen corresponder exactamente lo que dicen con lo que quieren decir. Abundan mas las que se expresan defectuosamente o las que utilizan palabras y frases inadecuadas o se muestran machaconas y pesadas, produciendo cansancio y aburrimiento en quienes las escuchan.
La claridad de expresión es una muestra de claridad en las ideas y ambas se estimulan mutuamemte. "Quien no sabe construir las frases, no articula bien su pensamiento", ha dicho el académico Pere Gimferrer. Cuando uno se acostumbra a expresarse con precisión, clasificando crrectamente los asuntos y haciendo proposiciones concretas, su mente se acostumbra a ordenar con lógica las ideas.
El empleo adecuado del lenguaje acrecienta la valía de los seres humanos, puesto que permite poner de manifiesto, sin reservas, todos los conocimientos y aptitudes que posean en un area determinada. Aumenta tambien su poder de convicción y, con él, la posibilidad de influir en las decisiones de los demás. Pensemos en la importancia que esto tiene para la gente que se dedica a vender, pues, en cierto modo, todas las actividades humanas tienen una componente de venta, ya sea de un producto, de una idea o de la própia imagen.
Hay otro aspecto de la cuestión que no siempre se ha valorado debidamente y es la relación directa que existe entre la violencia y la falta de recursos expresivos. En toda polémica o confrontación entre personas o grupos, las situaciones violentas comienzan, por lo general, cuando alguna de las partes no encuentra las palabras precisas para explicar con claridad sus argumentos. La sensación de impotencia que experimentan les hace perder los nervios y romper violentamente la discusión.
El dominio de la palabra nos proporciona el medio mas eficaz para hacer valer ante los demás nuestras aptitudes mentales y sacarles el mejor partido. Por ello, es necesario cultivar esta cualidad y mantenerla a punto para utilizar el lengaje con seguridad, es decir, para hablar y escribir correctamente, lo que tambien nos ayudará a razonar mejor. Los ejercícios de redacción y de expresión oral son los medios adecuados para tal fin, los cuales deberían utilizarse con mucha mayor profusión en los centros de enseñanza..
jueves, 6 de diciembre de 2012
lunes, 3 de diciembre de 2012
El tesoro del tiempo
El tiempo es un bien escaso, como diría un economista. Pero, además, es un bien no acumulable ni canjeable por otro. Cada persona dispone de una tasa limitada de ese bien, la cual se va gastando a un ritmo uniforme hasta agotarse, sin que uno pueda influir en su transcurso (pararlo, acelerarlo o retardarlo). Lo que si depende de la própia voluntad es el uso que se haga de tal bien. Fuera de las porciones utilizadas para atender las necesidades vitales (comer, dormir, etc.), el resto puede emplearse de muchas maneras: trabajo, ocio, creación, diversión o, simplemente, dejarlo pasar sin hacer nada.
Si se quiere obtener algo en la v ida, hay que hacer cosas ( obras, estudios, empresas, etc.), y eso, por lo general, consume mucho tiempo. Es necesario, por lo tanto, adquirir el hábito de no malgastarlo, de exprimirle todo el jugo antes de que se convierta en pasado
Como siempre, resulta muy ilustrativo considerar el defecto contrario, es decir, el de aquellas personas que dilapidan su tiempo. Son los perezosos, los abúlicos, los que siempre están cansados, los que no encuentran el momento de empezar una tarea, o bien, la están interrumpiendo constantemente, con cualquier excusa. El tiempo corre veloz y, si no se le domestica, se escapa entre los dedos, como si fuera agua.
Si se quiere obtener algo en la v ida, hay que hacer cosas ( obras, estudios, empresas, etc.), y eso, por lo general, consume mucho tiempo. Es necesario, por lo tanto, adquirir el hábito de no malgastarlo, de exprimirle todo el jugo antes de que se convierta en pasado
Como siempre, resulta muy ilustrativo considerar el defecto contrario, es decir, el de aquellas personas que dilapidan su tiempo. Son los perezosos, los abúlicos, los que siempre están cansados, los que no encuentran el momento de empezar una tarea, o bien, la están interrumpiendo constantemente, con cualquier excusa. El tiempo corre veloz y, si no se le domestica, se escapa entre los dedos, como si fuera agua.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Entusiasmo
Solo se alcanza una meta si se tiene la plena convicción de poder alcanzarla. Este sentimiento se traduce en actitudes positivas de ilusión, optimismo y confianza en las propias fuerzas o, lo que es lo mismo, de entusiasmo. Cuando existe un propósito firme, es necesario mantener la mente fija en él las veinticuatro horas del dia y dedicarle todas las fuerzas y capacidades que se posean, con toda firmeza y calor. Siempre hay que dar lo mejor de uno mismo, comprometiéndose a fondo, sin reservas ni ambiguedades.
La fé mueve montañas. Cuando alguien está absolutamente convencido de que va a alcanzar un objetivo, tiene muchas probabilidades de lograrlo; su moral está muy alta y su confianza en el triunfo se transmite a los demás. Este mecanismo lo utilizan los entrenadores deportivos para alentar a sus pupilos; tan importantes como los ejercícios físicos son las sesiones de mentalización y preparación anímica para levantarles la moral y convencerles de que pueden ganar.
El entusiasmo es necesario en todas las actividades que uno emprenda. No puede esperarse vencer los obstáculos que se presenten con actitudes de tibieza, desgana o pesimismo, ni tampoco manteniendo posiciones ambíguas. El propósito ha de ser meridianamente claro y la entrega, total. Hay que saltar a la arena y no limitarse a ver la corrida desde la barrera. Los peores enemigos son el desaliento, la pereza (como siempre) y el temor a comprometerse.
Existen frases ingeniosas que expresan con nitidez determinadas ideas o conceptos y que, por su originalidad, sirven para fijarlos mejor en la mente. Si hubiera que elegir una para apoyar la actitud que nos ocupa, sin duda sería ésta: "Tanto si crees que puedes hacer una cosa como si no, tienes razón" (Anthony Robbins).
La fé mueve montañas. Cuando alguien está absolutamente convencido de que va a alcanzar un objetivo, tiene muchas probabilidades de lograrlo; su moral está muy alta y su confianza en el triunfo se transmite a los demás. Este mecanismo lo utilizan los entrenadores deportivos para alentar a sus pupilos; tan importantes como los ejercícios físicos son las sesiones de mentalización y preparación anímica para levantarles la moral y convencerles de que pueden ganar.
El entusiasmo es necesario en todas las actividades que uno emprenda. No puede esperarse vencer los obstáculos que se presenten con actitudes de tibieza, desgana o pesimismo, ni tampoco manteniendo posiciones ambíguas. El propósito ha de ser meridianamente claro y la entrega, total. Hay que saltar a la arena y no limitarse a ver la corrida desde la barrera. Los peores enemigos son el desaliento, la pereza (como siempre) y el temor a comprometerse.
Existen frases ingeniosas que expresan con nitidez determinadas ideas o conceptos y que, por su originalidad, sirven para fijarlos mejor en la mente. Si hubiera que elegir una para apoyar la actitud que nos ocupa, sin duda sería ésta: "Tanto si crees que puedes hacer una cosa como si no, tienes razón" (Anthony Robbins).
lunes, 26 de noviembre de 2012
El trabajo
Trabajar significa hacer algo con esfuerzo, es decir, poner en función las potencias físicas y mentales para obtener un producto. Supone forzar o violentar un estado de cómodo inmovilismo y, por lo tanto, requiere que se utilice la voluntad. Cuando ésta es vigorosa, el trabajo se realiza sin problemas y uno es capaz de regular su intensidad y duración según se precise, bien para cumplir las obligaciones de su própia actividad laboral, o bien para realizar otras funciones que se haya impuesto a si mismo.
Por el contrario, cuando la voluntad no es consistente, resulta muy difícil doblegar la resistencia natural del ser humano a ponerse a actuar. La actividad, como el movimiento, necesita una fuente de energía y si ésta no tiene la suficiente potencia, no será posible vencer la inercia. El trabajo obligatorio no se ejecuta o se hace mal y el voluntario jamás se iniciará.
Así pues, el trabajo es la única forma segura para lograr lo que uno quiere realmente. Decia el doctor Marañón cuando alguien alababa su buena suerte: "Es verdad. No se lo que me ocurre. Cuanto mas trabajo, mas suerte tengo". Hay que fortalecer la voluntad para ir adquiriendo el hábito del trabajo o, si se prefiere, la virtud del trabajo que es la diligencia. Las personas diligentes encuentran siempre tiempo y ocasión para mantenerse ocupadas. El vicio opuesto a la diligencia es la pereza, la cual constituye un obstáculo muy grande para el desarrollo de la voluntad, porque no es enemigo declarado, sino artero. El perezoso no manifiesta abiertamente su resistencia a actuar. Por el contrario, mantiene la intención de hacerlo, pero siempre está encontrando excusas para no comenzar. !Atención a la pereza!. Si no se la vence, todos los buenos deseos y buenas intenciones habrán sido inútiles.
Por el contrario, cuando la voluntad no es consistente, resulta muy difícil doblegar la resistencia natural del ser humano a ponerse a actuar. La actividad, como el movimiento, necesita una fuente de energía y si ésta no tiene la suficiente potencia, no será posible vencer la inercia. El trabajo obligatorio no se ejecuta o se hace mal y el voluntario jamás se iniciará.
Así pues, el trabajo es la única forma segura para lograr lo que uno quiere realmente. Decia el doctor Marañón cuando alguien alababa su buena suerte: "Es verdad. No se lo que me ocurre. Cuanto mas trabajo, mas suerte tengo". Hay que fortalecer la voluntad para ir adquiriendo el hábito del trabajo o, si se prefiere, la virtud del trabajo que es la diligencia. Las personas diligentes encuentran siempre tiempo y ocasión para mantenerse ocupadas. El vicio opuesto a la diligencia es la pereza, la cual constituye un obstáculo muy grande para el desarrollo de la voluntad, porque no es enemigo declarado, sino artero. El perezoso no manifiesta abiertamente su resistencia a actuar. Por el contrario, mantiene la intención de hacerlo, pero siempre está encontrando excusas para no comenzar. !Atención a la pereza!. Si no se la vence, todos los buenos deseos y buenas intenciones habrán sido inútiles.
jueves, 22 de noviembre de 2012
La fuerza de voluntad
La fuerza de voluntad es el atributo mas valioso que puede tener una persona, pues le permite transformar sus intenciones en hechos reales. Hace al ser humano dueño de su destino y director de su própia biografía. También le otorga la resolución que necesita para acometer una tarea sin importarle las dificultades que entrañe. Supone un querer y no un mero apetecer o desear.
Debe insistirse en ese matiz, aunque parezca evidente. Todo el mundo alimenta ilusiones en su vida y desea alcanzar determinadas metas, las cuales pueden requerir tareas laboriosas o la superación de obstáculos considerables. Una voluntad robusta transformará tales deseos en propósitos firmes que pondrán en marcha el proceso de su realización. En cambio, una voluntad débil impedirá encontrar el momento y el valor para pasar a la acción. Quien la padece suele ser propenso a exagerar las posibles dificultades de la tarea, por lo que estará siempre dando largas a todo lo que signifique poner manos a la obra. Recordemos la frase cervantina: "El camino del débil está empedrado con decisiones incumplidas"
Con fuerza de voluntad nos será posible cultivar el cuerpo y el espíritu, desarrollar la memoria y la imaginación, ampliar nuestra cultura y conocimientos especializados, perfeccionar nuestra mente y adquirir habilidades. En suma, prepararnos para poner en práctica el proyecto de vida que nos hayamos trazado, evitando que permanezca en una nebulosa de sueños quiméricos.
La fuerza de voluntad se encuentra sustentada en una musculatura incorporea, susceptible de ser desrrollada y robustecida mediante ejercícios, del mismo modo que los músculos verdaderos se desarrollan y robustecen practicando la gimnásia y el deporte. La gimnásia de la voluntad consiste en vencer la inclinación natural del ser humano a elegir la solución mas fácil, cómoda o placentera cuando se presentan varias alternativas. Tal solución puede consistir en hacer algo agradable, o bien, en dejar de hacer algo desagradable. Por consiguiente, los ejercicios de voluntad serán, en unos casos de abstención, como, por ejemplo, privarse de un manjar apetitoso y, en otros, de acción, por ejemplo, madrugar cuando no es obligatorio.
Debe insistirse en ese matiz, aunque parezca evidente. Todo el mundo alimenta ilusiones en su vida y desea alcanzar determinadas metas, las cuales pueden requerir tareas laboriosas o la superación de obstáculos considerables. Una voluntad robusta transformará tales deseos en propósitos firmes que pondrán en marcha el proceso de su realización. En cambio, una voluntad débil impedirá encontrar el momento y el valor para pasar a la acción. Quien la padece suele ser propenso a exagerar las posibles dificultades de la tarea, por lo que estará siempre dando largas a todo lo que signifique poner manos a la obra. Recordemos la frase cervantina: "El camino del débil está empedrado con decisiones incumplidas"
Con fuerza de voluntad nos será posible cultivar el cuerpo y el espíritu, desarrollar la memoria y la imaginación, ampliar nuestra cultura y conocimientos especializados, perfeccionar nuestra mente y adquirir habilidades. En suma, prepararnos para poner en práctica el proyecto de vida que nos hayamos trazado, evitando que permanezca en una nebulosa de sueños quiméricos.
La fuerza de voluntad se encuentra sustentada en una musculatura incorporea, susceptible de ser desrrollada y robustecida mediante ejercícios, del mismo modo que los músculos verdaderos se desarrollan y robustecen practicando la gimnásia y el deporte. La gimnásia de la voluntad consiste en vencer la inclinación natural del ser humano a elegir la solución mas fácil, cómoda o placentera cuando se presentan varias alternativas. Tal solución puede consistir en hacer algo agradable, o bien, en dejar de hacer algo desagradable. Por consiguiente, los ejercicios de voluntad serán, en unos casos de abstención, como, por ejemplo, privarse de un manjar apetitoso y, en otros, de acción, por ejemplo, madrugar cuando no es obligatorio.
viernes, 9 de noviembre de 2012
El valor
El valor es un atributo esencial para afrontar las situaciones comprometidas, o aquellas que requieren elegir entre varias alternativas. En tales casos es necesario actuar con decisión y, a veces, con rapidez. Sin embargo existen personas que, estando perfectamente preparadas para afrontar la situación, se pueden quedar paralizadas por indecisión, timidez o cobardía. No se piense que tal estampa es infrecuente. Por desgracia existen infinidad de seres sumamente laboriosos y tenaces en sus obligaciones, pero que son incapaces de tomar una decisión por si mismos, o de mostrar sus sentimientos o manifestar sus deseos, o de reaccionar cabalmente ante un peligro, real o supuesto.
El valor está sustentado en ciertas actitudes positivas cuya naturaleza se entiende mejor si se fija la atención en sus opuestas, ya señaladas: indecisión, timidez y cobardía. Todas estas tienen un elemento común que es el temor a que algo salga mal, dando lugar a que el ánimo se incline a no emprender la acción necesaria, o a demorarla indefinidamente.
Es necesario liberarse de los temores desproporcionados, los cuales producen inseguridad y desconfianza, anulan la iniciativa, enfrian el entusiasmo y nublan la imaginación. Las desgracias y los contratiempos no hay que vivirlos por anticipado, pues, frecuentemente, las cosas no ocurren como se temía y, en tales casos, se habrán padecido angustias y zozobras innecesarias. El mejor remedio contra las preocupaciones es siempre la actividad. Así lo expresa el dicho popular: "Cuando surja una dificultad, en vez de preocuparte, ocúpate".
La valentía personal solo se pone de manifiesto en ocasiones de grave peligro, las cuales suelen ser pocas a lo largo de una vida, salvo en situaciones excepcionales como las guerras. Por tanto, es necesario estar preparados para afrontarlas, dando cobijo en la mente a las actitudes positivas que pueden evitar la comisión de actos de cobardía. Tales actitudes son las que configuran un carácter fuerte, es decir, la calma, la confianza en uno mismo, la energía, el espíritu de sacrificio, etc..Si llegara la ocasión, conviene representarse mentalmente la fea imágen del cobarde, lo que proporcionará fuerzas para atornillarse al suelo y encarar la situación.
El valor está sustentado en ciertas actitudes positivas cuya naturaleza se entiende mejor si se fija la atención en sus opuestas, ya señaladas: indecisión, timidez y cobardía. Todas estas tienen un elemento común que es el temor a que algo salga mal, dando lugar a que el ánimo se incline a no emprender la acción necesaria, o a demorarla indefinidamente.
Es necesario liberarse de los temores desproporcionados, los cuales producen inseguridad y desconfianza, anulan la iniciativa, enfrian el entusiasmo y nublan la imaginación. Las desgracias y los contratiempos no hay que vivirlos por anticipado, pues, frecuentemente, las cosas no ocurren como se temía y, en tales casos, se habrán padecido angustias y zozobras innecesarias. El mejor remedio contra las preocupaciones es siempre la actividad. Así lo expresa el dicho popular: "Cuando surja una dificultad, en vez de preocuparte, ocúpate".
La valentía personal solo se pone de manifiesto en ocasiones de grave peligro, las cuales suelen ser pocas a lo largo de una vida, salvo en situaciones excepcionales como las guerras. Por tanto, es necesario estar preparados para afrontarlas, dando cobijo en la mente a las actitudes positivas que pueden evitar la comisión de actos de cobardía. Tales actitudes son las que configuran un carácter fuerte, es decir, la calma, la confianza en uno mismo, la energía, el espíritu de sacrificio, etc..Si llegara la ocasión, conviene representarse mentalmente la fea imágen del cobarde, lo que proporcionará fuerzas para atornillarse al suelo y encarar la situación.
domingo, 4 de noviembre de 2012
El poder de la palabra ( II )
Los deseos de encontrar el mejor camino para mejorar nuestras posibilidades, suelen concretarse en unas pocas proposiciones básicas, tales como:
--Desterrar la pereza.
--Persistir y no ceder.
--Mantener el dominio de uno mismo.
--Aprovechar las oportunidades.
--No perder el tiempo.
Nadie ignora estas verdades. Son tan evidentes que su simple enunciado carece de efectividad. Por ello, los autores dedicados a este tipo de literatura estimulante tratan de encontrar formas diferentes de exposición que hagan reflexionar al lector, provocando su reacción positiva.
Uno de los recursos mas utilizados es la reproducción de frases y pensamientos de personajes conocidos, las cuales sacuden la atención y penetran en la mente, dejando allí su semilla. Veamos algunas:
--"El camino del débil está empedrado con decisiones incumplidas". ( Miguel de Cervantes).
--"Si no hago ejercicio un dia, lo noto yo; si dejo de hacerlo tres dias, lo nota el público". (Franz Liszt).
--"Quien no sabe construir las frases, no articula bien su pensamiento". (Pere Gimferrer").
--"Quien piensa poco, yerra mucho". (Leonardo da Vinci).
--"Tanto si crees que puedes hacer una cosa, como si no, tienes razón". (Anthony Robbins).
--"Demasiados caminos no conducen a ninguna parte". (Marguerite Yourcenar).
--"El precio del hombre es su voluntad". (San Agustin).
--"Saber y no hacer es, de hecho, no saber". (Confucio).
--"No busques culpables, busca remedios". (Ford).
--"Toda gran empresa parece imposible al principio".(Carlyle).
--"La mas larga caminata comienza con un paso". (Proverbio indio).
Dos mas de Og Mandino:
--"De aquí en adelante, sabré que cortejar la ociosidad equivale a robar alimentos, ropas y calor a aquellos a quienes amamos".
--"Jamás sabre cuan cerca estoy del ëxito, a menos que doble la curva del camino. Siempre daré un paso mas. Si ese no es suficiente, daré otro y aún otro"
--Desterrar la pereza.
--Persistir y no ceder.
--Mantener el dominio de uno mismo.
--Aprovechar las oportunidades.
--No perder el tiempo.
Nadie ignora estas verdades. Son tan evidentes que su simple enunciado carece de efectividad. Por ello, los autores dedicados a este tipo de literatura estimulante tratan de encontrar formas diferentes de exposición que hagan reflexionar al lector, provocando su reacción positiva.
Uno de los recursos mas utilizados es la reproducción de frases y pensamientos de personajes conocidos, las cuales sacuden la atención y penetran en la mente, dejando allí su semilla. Veamos algunas:
--"El camino del débil está empedrado con decisiones incumplidas". ( Miguel de Cervantes).
--"Si no hago ejercicio un dia, lo noto yo; si dejo de hacerlo tres dias, lo nota el público". (Franz Liszt).
--"Quien no sabe construir las frases, no articula bien su pensamiento". (Pere Gimferrer").
--"Quien piensa poco, yerra mucho". (Leonardo da Vinci).
--"Tanto si crees que puedes hacer una cosa, como si no, tienes razón". (Anthony Robbins).
--"Demasiados caminos no conducen a ninguna parte". (Marguerite Yourcenar).
--"El precio del hombre es su voluntad". (San Agustin).
--"Saber y no hacer es, de hecho, no saber". (Confucio).
--"No busques culpables, busca remedios". (Ford).
--"Toda gran empresa parece imposible al principio".(Carlyle).
--"La mas larga caminata comienza con un paso". (Proverbio indio).
Dos mas de Og Mandino:
--"De aquí en adelante, sabré que cortejar la ociosidad equivale a robar alimentos, ropas y calor a aquellos a quienes amamos".
--"Jamás sabre cuan cerca estoy del ëxito, a menos que doble la curva del camino. Siempre daré un paso mas. Si ese no es suficiente, daré otro y aún otro"
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